Escalera del Elevador de Santa Justa, Lisboa.
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Hoy en día este antiguo elevador que une los barrios lisboetas de Baixa Pombalina y Chiado, se ha convertido en otra atracción turistica de la ciudad.
Desde lo mas alto se divisa el Castillo de San Jorge, la Plaza Do Rossio y toda la Lisboa antigua.
Os dejo este link por si quereis saber algo más, copiais y pegais en vuestro buscador: http://es.wikipedia.org/wiki/Elevador_de_Santa_Justa
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Es una manera de poder visitar la ciudad de Lisboa sin cansarte en exceso. Estos tranvias turísticos tienen el sistema que comprando el ticket, si no recuerdo mal, valedero para dos dias, tienen distintas paradas en los enclaves más turisticos, te puedes bajar, visitar lo que desees y posteriormente volver a tomar el tranvía.
Algunas calles son tan estrechas como la de esta fotografia, que se tienen que parar para dejar pasar al que viene de frente.
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Esta calle que es como se vé en la foto bastante empinada, y no sabeis como se cargan los gemelos en la subida andando, porque que tenga plazas libres este típico “electrico” de Lisboa es una panacea, siempre va supercargado de pasajeros.
De echo en las ocasiones que he visitado el Castillo de San Jorge en Lisboa, ha sido esta rua do Limoeiros el camino a seguir, pero si dura es la subida, no os imaginaias como es la bajada.
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Ya me gustaría que en España, todavía nuestra nación, nos sintieramos orgullosos de ostentar nuestra bandera tal como lo hacen nuestros vecinos de Portugal, o Francia, o Italia, o Grecia, o Estados Unidos o el Reino Unido o …, o …, o …, sería interminable citar los distintos paises.
Martes, 23 de Febrero de 2010 por Antonio
Martes, 1 de Diciembre de 2009 por Antonio
INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:
PREPARACIÓN:
Había comprado en el Hipercor desde hacía mes y medio una bandeja preparada con los avíos principales de la fabada y como hemos tenido este otoño tan veraniego no encontré la climatología propicia para este contundente plato hasta el pasado fin de semana. Bueno voy al grano que me enrrollo mucho.
El día anterior, se pone en recipiente con agua, las fabes para que se hidraten, el lacon y la panceta para que se desalen. Antes de todo os aconsejo darles un hervor a los chorizos para que de esta manera pierdan parte de la grasa y no quede flotando en la olla.
Una vez hecho ésto, colocamos todos los ingredientes en una olla con la cebolla partida en cuatro trozos, los cubrimos de agua, le ponemos un fuego muy lento para que hierva durante unas tres horas, tened en cuenta que las fabes sueltan una espumita que hay que eliminar. A mitad de la cocción agregad las hebras de azafrán. Si fuera necesario añadidles agua para que siempre esten cubiertas. Antes de servir, se saca la cebolla y el perejil y se deja reposar media hora.
Los entendidos dicen que las fabes se colocan en una cazuela y lo demás en otra. Para mí es un gustazo coger una cucharada de fabes y luego un trocito de chorizo o morcilla, lacón o panceta. Un buen riojita para acompañar y se te ponen los cachetitos “to coloraos” .
Lunes, 23 de Noviembre de 2009 por Antonio
Vista de la entrada a Casa Grande, la recepción y el cafelito que prepara Rafael, riquísimo.
Lunes, 23 de Noviembre de 2009 por Antonio
Cuando reservas la habitación de un hotel, te encuentras normalmente un edificio mas o menos moderno, con mas o menos estrellas, unos recepcionistas mas o menos agradables, unas habitaciones mas o menos bonitas o acogedoras.
Pero a 1,5 km. de Constantina saliendo en dirección a Cazalla de la Sierra, está Casa Grande. Cuando te recibe Antonio Hernández, su propietario, no recibe a un cliente, recibe a un amigo y mi mujer y yo sentimos algo semejante, nos parecía que ibamos a pasar un fin de semana en casa de unos amigos.
El trato es espectacular al igual que su cocina. Sus bien cuidadas ocho habitaciones, te hacen estar como en casa y nos os perdais al mêtre Rafael, con él los almuerzos y cenas son un verdadero espéctaculo.
Me prometí egoistamente no hablar a nadie de éste bellisimo rincón de la Sierra Norte de Sevilla, para que así no se masificara la demanda, y cuando quisiera reservar siempre hubiese habitaciones, pero no he podido resistirme.