He visitado otros paises, he pateado ciudades en Portugal, Italia, Croacia, Grecia, Túnez y he sentido una gran envidia. No por su forma de vivir ni por su estatus social, no por sus monumentos ni gastronomía, no por su calidad de vida ni por sus servicios públicos. Mi gran envidia es el ver lucir orgullosamente en cualquier balcón la bandera de su país. No necesariamente en centros oficiales como sucede aquí en España, bueno y no en todos sitios. ¿ Porqué sólo colocamos la bandera nacional en nuestras casas solo cuando hay un evento deportivo? ¿Porqué la enarbolamos y estamos orgullosos de élla solo cuando gana algo alguna de nuestras selecciones? ¿Porqué nos ponemos una camiseta con los colores de España solo para la Eurocopa?. Hoy en día, ¿ que son de esas banderas, que son de esas gorras, pañuelos, bufandas, chapas, pins, camisetas?. ¿Tienen que esperar otro evento para desempolvarlas de los cajones y volverlas a la luz?.
Descerebrados hay en todas partes, pero me llamó la atención, en Toledo, la ciudad de las tres culturas, donde han convivido y conviven musulmanes, judios y católicos en paz, lugar de los pocos del mundo donde pueden practicar su religión sin guerras y en libertad, repito, me llamó la atención que al comprar una gorra con los colores de la bandera constitucional española me llamasen “facha”. Si por sentirme orgulloso de llevar esa prenda en la cabeza, si me siento tambien orgulloso de no guardarla en un cajón hasta que se juegue algo la selección de fútbol, si por eso soy un “facha”, pues entonces me siento orgulloso de serlo. Os invito a que sigais mi ejemplo igual que lo he visto en los paises que arriba menciono. Quitaros ese “Sanbenito”, quitaros el complejo, si nos apetece, pongámonos prendas con los colores de nuestra bandera sin temor.









