Esta es uno de los tipos de tomas que me gusta realizar, en primerisimo plano y a contraluz, un viejo salvavidas del barquito que nos transportaba al puerto. Al fondo Santorini sobre su acantilado, y como objeto de la foto, el buque Zenith.
Esta es uno de los tipos de tomas que me gusta realizar, en primerisimo plano y a contraluz, un viejo salvavidas del barquito que nos transportaba al puerto. Al fondo Santorini sobre su acantilado, y como objeto de la foto, el buque Zenith.
En un día tórrido de verano, el entrar en una iglesia ortoxoda como esta en la isla de Santorini, no sólo te aplaca el calor, también de da una cierta sensación de bienestar. Es un bálsamo para tus doloridos y cansados pies, el sentarte de uno de sus pequeños bancos de madera, así como contemplar el colorido de las pinturas de las paredes y su limpieza.
Habia leído tanto sobre las islas griegas, había visto tantas imágenes fijas o en videos sobre ellas. Pero fué el mural pintado sobre una pared del restaurante que mi amigo Stratos tiene en Sevilla. En el Hellas vi esta imagen y brujuleé por las calles de IA, hasta tomar esta foto.
Es la primera imagen que se divisa desde el barco. Mañana fresca, ligera bruma en el mar, el sol que quiere asomarse desde el otro lado de la isla y toda la ilusión del mundo por recorrer las calles de IA y Fhira.
El burro, es uno de los medios de transporte que existe en la isla para subir desde el puerto hasta la ciudad. Muy típico, muy ecológico, pero en verdad, a los urbanitas como yo preferimos el funicular.
Es de las ultimas imagenes que se ven antes de abandonar Santorini, las tabernas, pequeños restaurantes, tiendas de souvenirs . Olores a gyro, o pan de pita recien hecho, te abren el apetito aunque ya hayas comido.
Existen numerosas iglesias en IA, evidentemente ortodoxas. Muy acogedoras en su interior y el exterior de un blanco tal, que prácticamente solo se las puede mirar a través de unas gafas de sol.