Estas son otras tomas de un atardecer romano, reflejado en las aguas del río Tíber.
Estas son otras tomas de un atardecer romano, reflejado en las aguas del río Tíber.
Estas son las tomas que solemos hacer los turistas al río Tíber desde el Puente de Sant´Angello.
El castillo y el puente son unas magnificas obras de arte que nos legó la Roma imperial. Este “ponte” está lleno de vida y las vistas del río Tíber son extraordinarias. Los turistas no se cansan de hacer fotografias del paisaje espectacular que nos muestra “il fiume”.
Después de llevarte horas viendo las maravillas de las distintas salas de los Museos Vaticanos, es bueno hacer un descansito en este patio llamado de la Piña, se denomina así por la figura de esa forma que está en el fondo de la imagen.
Esta impresionante escalera de mármol, en el Vaticano te lleva al exterior pero hay que fijarse en los grabados en la barandilla de la misma. Se tarda bastante en bajarla cuando se contemplan los mismos.
Aunque está algo desenfocada, merece la pena haber echo esta foto robada en la Capilla Sixtina, burlando la vigilancia de los guardias de seguridad.
Es la frase mas jartible que he escuchado nunca, los vigilantes en la Capilla Sixtina no paraban de repetirla hasta la saciedad, pero no hay nada mejor que sacar una foto robada como ésta con el móvil. ¡Ajo y agua, vigilantes!
Esta sala está repleta de estatuas y bustos de los antiguos pobladores de la Ciudad Eterna y excelentamente conservadas. Si vais a visitar los Museos Vaticanos tendreis que tener en cuenta que perdereis empleareis un día de vuestra visita a Roma en verlos, creo que merece la pena.
Es cierto, para ver los museos vaticanos, hay que levantarse muy temprano, tener el estómago lleno y la vegija vacía, porque el tiempo que se pasa en la cola es tremendo, pero si eres positiv@, encontraras situaciones divertidas con los compañeros de cola e incluso se puede ver una axila femenina sin depilar.