Vista de la entrada a Casa Grande, la recepción y el cafelito que prepara Rafael, riquísimo.
Vista de la entrada a Casa Grande, la recepción y el cafelito que prepara Rafael, riquísimo.
Cuando reservas la habitación de un hotel, te encuentras normalmente un edificio mas o menos moderno, con mas o menos estrellas, unos recepcionistas mas o menos agradables, unas habitaciones mas o menos bonitas o acogedoras.
Pero a 1,5 km. de Constantina saliendo en dirección a Cazalla de la Sierra, está Casa Grande. Cuando te recibe Antonio Hernández, su propietario, no recibe a un cliente, recibe a un amigo y mi mujer y yo sentimos algo semejante, nos parecía que ibamos a pasar un fin de semana en casa de unos amigos.
El trato es espectacular al igual que su cocina. Sus bien cuidadas ocho habitaciones, te hacen estar como en casa y nos os perdais al mêtre Rafael, con él los almuerzos y cenas son un verdadero espéctaculo.
Me prometí egoistamente no hablar a nadie de éste bellisimo rincón de la Sierra Norte de Sevilla, para que así no se masificara la demanda, y cuando quisiera reservar siempre hubiese habitaciones, pero no he podido resistirme.
En Contantina y en la calle Mentidero nº 2, tuvimos la gran suerte de visitar la Fábrica de Anisados La Violetera, de ser atendidos por Elia, una de sus propietarias. Nos mostró muy orgullosamente el proceso de destilación del anís así como todo lo relacionado con su museo que es de lo más interesante. Por lo que nos contó es una pericia el poder subsistir ante un mundo lleno de productos encumbrados a base de marketing, sin la calidad que atesora estos que están elaborados de forma artesanal. Por cierto ¿sabeis que el 70% del precio de cualquier licor son Impuestos para el Estado?. Su enlace es este http://www.anislavioletera.com.
Si vais a Constantina y que yo os recomiendo, no os olvideis de visitar la fábrica artesanal de Anisados La Violetera, nada más entrar tu olfato es regalado por el dulce y suave aroma del anís. Crema de guindas, anises semi, dulce y seco son sus productos estrella junto con las guindas en aguardiente.
Esta bella placita junto a la Iglesia de la Encarnación, invita a sentarte en unos de esos bancos a tomar un tibio sol de invierno para contemplar la imagen del Castillo al fondo.
La Sierra Norte de Sevilla esta tachonada de preciosos pueblos blancos, Alanís, Cazalla de la Sierra, el Pedroso, San Nicolás del Puerto y este de Constantina. Este contrapicado de la Torre de la Iglesia Parroquial de la Encarnación me llamó mucho la atención.