Dar un paseo por las recien baldeadas calles de la ciudad, sintiendo el frescor de la mañana en tu cara, recordando lugares entrañables vividos en tu infancia. Creo que si tuviera un espejo delante me vería la cara de satisfacción por volver a recorrer sus calles.
Cuantas y cuantas veces hice ese gesto, salir del nº 24 de la calle Rosario Cepeda en mi ciudad natal, Cádiz. Nací en esa bajo izquierda donde la ventana con reja, mis tias mis primos y mi abuela vivian en pisos superiores pero todos de renta antigua. Era una fiesta cuando me llevaban a Cádiz a visitarlos ya que recien nacido me nos trasladamos a mi Sevilla.